La crísis financiera inminente
Quienes han podido asistir a mi charla en
El potencial de la banca islámica desde la perspectiva de la escuela austríaca y mis otros
artículos sobre la crísis financiera de 2008, saben que yo soy de los que cuentan con la próxima crísis financiera.
Aparentemente, comparte esta opinión mucha gente conmigo. Los análisis de los de las grandes empresas de la bolsa como
JP Morgan, están convencidos de ello e incluso piensan que la capacidad de recuperación será peor.
Bill Gates teme incluso cosas mayores, como una pandemia global que acaba con un gran número de la población humana y dibuja escenas apocalípticas.
La escuela económica a la que pertenezco yo está convencida de que las crísis financieras o económicas (llámelo como quiera) son inherentes a nuestro sistema. Por esto para
Peter G. Klein del Instituto Mises es sólo cuestión de tiempo. Uno de mis profesores,
Hans-Hermann Hoppe, se hizo famoso para explicar este phenomeno de forma sencilla (aunque sólo en inglés o alemán).
Muy en el fondo de mi corazón espero que todavía queda gente, que dude de que la crísis se repita. Aunque pienso que se equivocen, nada deseo más en estos días de encontrar alguien con tanto positivismo e ligereza de ser en estos día.
Pero una vez que aceptemos que la próxima crísis sea una realidad inevitable, nos deberíamos preguntar sobre
tres aspectos claves:
¿Cuándo ocurrirá?
¿Cómo preparase?
¿Qué significará?
¿Cuándo será la próxima crísis?
Fue una de las pocas personas que preveían desde el año 2003, o por lo menos de las que admitieron de haber previsto la última crísis del 2008. Incluso redacté un informe sobre este tema para la empresa en la que trabajé en aquel momento. Tanto a nivel de aquella empresa, como a nivel personal tomamos medidas; dentro de lo posible. Pero preveí la llegada de la crísis para el año 2010.
Realmente la exactitud de la previsión era el menor de mis problemas. Se puede hablar de suerte si alguién realmente consigue organizar toda la preparación a un acontecimiento de tal índole a tiempo y con sufientes estratégias y recursos. Todos vivimos en un contexto real, que a veces ya crea un día a día tan difícil, que además hacer preparativos para eventos drásticos es casi imposible. Me sentí afortunada, haber podido aprovechar un poco mis conocimientos, pero en gran parte no llegaba a tiempo, y no lo hubiera podido hacer ni con cálculos más precisos.
Uno de los grandes errores que surgen escuchando a Hoppe, es que crea la sensación que hay una gran conspiración de las clases gobernadoras para someternos a través del sistema financiero. Aunque no es una idea del todo errónea, sinceramente creo que detrás hay mucho menos planificación y organización de lo que la gente a pie de calle piensa. Pero esto no lo hace mejor. Quién ha léido el libro
Superhubs de Sandra Navidi (2017) tiene una ídea del pánico que reinaba entre ellos que supuestamente manipulaban el sistema a su favor. Personalmente siempre he sentido que un tonto es peor que una persona siniestra. Todo nuestro sistema, más que en una gran conspiración, se basa en muy malos hábitos; esto de buscar la culpa siempre en los demás.
Volviendo a la pregunta ¿cuándo será la próxima crísis? hay que considerar que el cuándo sólo importa para los que quieren "aprovechar" la fase antes de la crísis hasta el último momento para sacarle provecho. Preparase para lo peor, una puede siempre hacerlo.
"... hay que considerar que el cuándo sólo importa para los que quieren "aprovechar" la fase antes de la crísis"
Pero esperar a vender activos mientras suben, y hasta el último instante, antes de que colapsen los mercados, esto es de especuladores. Alguno tendrá suerte, y quién no, se lo merece, porque es precisamente ésta forma de actuar que nos ha llevado haste la situación actual, en la que una crísis persigue a la siguiente, y cada vez en menos tiempo.
¿Cómo preparase ante la próxima crísis?
Es casi una pregunta retórica. Los que somos trabajadores, pequeños empresarios y funcionarios locales, vivimos en crísis permanente desde el 2008. Los ERE, los trabajos precarios, la incertidubre sobre lo que se demanda en el mercado laboral, los puestos interinos y las subcontrataciones del gobierno que sustituyen anteriores puestos de funcionarios... los constantes cambios de leyes, la dificultad creciente de acceder a ayudas y la gran mentira sobre la "mobilidad laboral", son sólo algunas de las palabras claves al respecto.
Para entender lo que nos espera con una próxima crísis financiera, sólo hay que recordar a Argentina, o pensar en la actual Venezuela; o leer la opinión de Bill Gates. Podemos pintar la situación con el tono más oscuro que encontremos. Algunos temen que habrá guerra...
Yo, me preguntó cuándo dejamos de tener guerra. ¿De qué va todo este discurso? ¿Porqué nos informan en los medios sobre amenazas, si no se pueden proponer remedios? ¿Y quién está realmente amenazado? En mi caso personal, desde la última crísis, sólo he visto un declive perpetuo alrededor de mi. Y esto que estaban hablando de que "España va mejor".
Los sistemas - y también las personas - pueden tener crísis. Pero cuándo ya se accumulan muchas crísis, algún día pueda que llegue la última y el sistema se rompe.
"... cuándo ya se accumulan muchas crísis, algún día pueda que llegue la última y el sistema se rompe".
(Todos sabemos que una crísis cardíaca que no se trata adecuadamente y no está acompañada por un cambio de comportamiento lleva más pronto o temprano a la muerte. ¿Porqué iba ser diferente en este caso?)
Nuestro sistema se arriesga a derrumbars por completo. La cuestión es, si esto es malo o bueno para nosotros. Para
Marx, de hecho, formó parte de su estratégia de aguantar, incluso impulsar el sistema capitalista, para así accelerar su caída. En esto, como libertariana pienso igual, pero
me preocupo por la transición. La cuestión no es tanto que el sistema enfermo e incurable se termine una vez por todas, sino cómo será la transición hacia un nuevo sistema. Esta cuestión me parece aún más importante, dado que creo que todos los sitemas tienen fallos inertes, y deben transformarse constantemente o morir. En otras palabras, no hay sistemas perfectos, pero sí hay sistemas mejor adaptables a los cambios circunstanciales.
Está claro, que no me refiero a iniciativas como el
Transition Pathway Initiative de la Escuela de Londres, sino más bien en el
Transition Network, y la
Red de Transición en España. Entre todos valiosos consejos, métodos y prácticas que se pueden aprender ahí, lo más valioso es la experiencia que el éxito de poder subsistir a la próxima crísis depende en primer lugar de nuestra capacidad de
organizarnos en comunidades.
¿Crísis, qué siginifica - amenaza u oportunidad?
Es ya un discurso algo trillado, de contar que el símbolo chino de crísis conlleve el doble sentido de amenaza y oportunidad. Me pregunta, ¿
cuál será la oportunidad para mí individualmente, mi familia y nuestra ciudad, en el caso de una (posible) próxima crísis financiera?
Quienes hayan visto la serie estadounidense
Colony puede ver paso a paso como una adaptación a las "circunstancias" y una preocupación demasiado grande por el futuro, no sólo nos ciegan, sino además acceleran el proceso hacia un sistema más autoritario, fortalezan a la dictadura.
Está muy bien pensar en guardar reservas el el sótano, o si el oro o la plata valdrían despues de un colapso financiero. Pero, aún más importante es concentrarse en los recursos y las capacidades que tenemos cada uno independientemente del sistema.
Estoy de acuerdo que
hay que luchar para todos los derechos que nos quieren quitarnos (y por los que luchamos tanto durante siglos). Pero hay que luchar
para no abandonar nada gratuitamente. Pero hay que tener claro que los que nos quitan ahora los derechos, recortan pensiones, se preocupan más por los "ocupas" y "perro flautas" que por la ingenería financiera y los violadores en banda, realmente tienen un poder limitado de quitarnos cosas, porque en estos momentos, se les va todo el sistema económico-financiero de las manos.
Lo que necesitamos urgentemente es
orientación.
¿Qué valores nos importan de verdad?
¿Para qué estaríamos dispuestos a morir?
Y lo que es más, ¿para qué estaríamos dispuestos a vivir, aunque la vida se haría casi insoportable?
¿Hasta dónde llegaríamos para defender lo nuestro, y defender a los demás?
Porque en algo le doy la razón a Bill Gates.
Hay amenazas mayores que la crísis financiera y están directamente ligados a la misma lógica capitalista. De poco nos sirve salvar a la economía, si la profecía de los indios Cree se hace realidad y
... se haya cortado el último árbol, se hayan comido los últimos peces y se envenena la última corriente ... porque el dinero no se puede comer, y espero que nos hayamos ya dado cuenta lo que implica esto en todas su dimensiones.
Pertenecemos a esta tierra en la que vivimos y tenemos una responsabilidad de defenderla y protegerla contra los que explotan.
Si sabemos contestar esta pregunta con sabiduría, la crísis deja de ser una crísis, y será nuestro comienzo para el mundo con el que soñamos.